FEDERACION LATINOAMERICANA DE SOCIEDADES DE SEXOLOGIA Y EDUCACION SEXUAL

(03-11-2014)

Una sexologí­a, sexualidad, erótica, pareja, educación sexual'¦ diferente



 
Revista española de sexologí­a
Publicado el octubre 4, 2013 de sexologia en redes sociales
 [This article is available in English in our Medium page as Spanish Journal of Sexology]
[Consulta los extractos de muchos de sus níºmeros]
Desde 1908, en que se publica la primera revista propiamente de sexologí­a, la Zeitschrifft fí¼r Sexualwissensachft [4, 7], hasta 2013, en que se ha anunciado la creación de tres nuevas revistas (Psychology of Sexual Orientation and Gender Diversity, LGBT Health,TSQ: Transgender Studies Quarterly), que se suman a las más de 70 ya existentes [6, 9] dirí­ase que la sexologí­a goza de excelente salud. Y en cierto sentido, así­ es: la salud ha fagocitado lo que cabe entender por una sexologí­a como disciplina propia hasta casi hacerla desaparecer.
En su lugar, lo que podemos encontrar es un Renacimiento [8], sí­, pero de la viejapsycopathia sexualis y su intelectualmente periclitada obsesión por el locus genitalis. Los riesgos, peligros, abusos, enfermedades, desviaciones y otras preocupaciones hegemónicas en el locus genitalis han usurpado el centro de interés de la sexologí­a: la comprensión de los sujetos sexuados en tanto sexuados [2].
 En este contexto, en el que por doquier se enseñorea una postura normativa, con un desconocimiento pavoroso de los clásicos de la sexologí­a (con el periódico redescubrimiento sonrojante de mediterráneos), y en una mezcolanza epistemológica donde menudean los psiquiatras, sociólogos, psicólogos, etc., atravesados por el género y la salud sexual, la Revista española de sexologí­a (RES), fundada en 1979 por Efigenio Amezíºa, representa un oasis de caracterí­sticas peculiares.
Tras una primera etapa muy modesta, de ejemplares con escasas páginas  y diversas colaboraciones, todaví­a bajo el formato de las revistas al uso, a partir de 1983 la RES publica monográficos de 100 o 200 páginas (níºmero doble), transformándose más bien en una editorial sexológica. Esta decisión ha favorecido aportaciones más sólidas y trabadas, con un cierto aire de escuela o comunalidad epistémica y no pocos níºmeros de calidad sobresaliente, algunos no encontrables en ningíºn otro sitio como, por poner solo dos ejemplos, las monografí­as de historia de la sexologí­a de Llorca, o la obra teórica de Amezíºa (para más detalles, véanse las joyas espigadas por Landarroitajauregui [5], cuya selección y análisis compartimos en gran medida).
Otro rasgo peculiar de la RES es que se lee más que se cita (al contrario que las demás revistas, que se citan más que se leen), probablemente porque leyéndola se puede aprender sexologí­a (lo que no sucede con frecuencia si se leen otras revistas, salvo que uno las descodifique antes terminológica y epistemológicamente).
El aprendizaje sexológico derivado de la lectura de la RES se siente tan propio, se interioriza de modo tan sutil, que es habitual, por ejemplo, hablar del hecho sexual humano sin molestarse en citar a quien creó ese marco teórico. Este descuido en la cita (hay interpretaciones menos benignas), trae otras consecuencias como el saqueo de no pocos conceptos, que algunos al parecer sienten como propios y por tanto se consideran excusados de atribuir su procedencia. En ocasiones, incluso, se llega a citar al autor, pero tergiversando sus ideas.
Sea como fuere, la RES es casi tan invisible académicamente como la propia sexologí­a, que se encuentra en la dura disyuntiva de acercarse a la academia y perecer fagocitada por la salud y el género o mantenerse aislada, con el riesgo de perecer por inanición (diagnóstico ya realizado en el 94 [1] y repetido en 2013 [3]).
Una tercera alternativa supone encontrar lectores-citadores dispuestos a seguir construyendo una sexologí­a sustantiva, centrada en la comprensión de los sujetos sexuados, sus relaciones y sus identidades. A ellos, dedicamos esta entrada y una nueva pestaña-página: Revista Española de Sexologí­a donde se pueden consultar extractos de muchos de sus níºmeros.
Referencias
1. AEPS(1994) La sexologí­a española del siglo XX, Anuario de sexologí­a, 0.
2. Amezíºa, Efigenio (2003) El sexo: Historia de una idea. Revista española de sexologí­a,115-116, Madrid: Instituto de Sexologí­a.
3. Giami, Alain y Russo, Jane (2013) The Diversity of Sexologies in Latin America: Emergence, Development, and Diversification, International Journal of Sexual Health, 25, 1, pp. 1-12.
4. Haeberle, Erwin J: (1983) The birth of sexology. A brief history in documents. World Congress of Sexology. Washington, D.C.
5. Landarroitajauregui, Joserra (2001)25 años del Instituto de Sexologí­a. (Una conversación teórica con Amezíºa). Anuario de sexologí­a, 7.
6. Lejárraga, Juan (2010) Revistas de sexologí­a. Boletí­n de Información Sexológica, 63,Asociación Estatal de Profesionales de la Sexologí­a (AEPS).
7. Llorca, Angeles (1997) El sexólogo Max Marcuse y su trabajo como editor de obras sexológicas, Anuario de sexologí­a, 7.
8. Zucker, Kenneth J. (2002) From the editor'™s desk: Receiving the torch in the era of sexology'™s Renaissance. Archives of sexual behavior, 31 (1), pp. 1-6.
9. Zucker, Kenneth J. (2013) The Impact Factor: Just the Facts, Archives of Sexual Behavior, Vol. 42, 4, pp. 511-514.

VIDEOS



¿Que es la cultura de la violaciĂ³n?


      


Email Contactos: info@flasses.net - TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS